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La experiencia de consumo colectivo que se desarrolla en las grietas del monstruo de los supermercados

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Vanina Pasik
Vanina Pasik
Comunicadora especializada en justicia, seguridad y derechos humanos. Docente en espacios de educación no formal y de la Economía Popular

¿Hay un consumo posible por fuera de las garras de los grandes supermercados?

La Cooperativa Consol viene haciendo su experiencia en este sentido, desde hace doce años. Está conformada por grupos de consumidores que decidieron fomentar a través de la autogestión la comercialización de productos de primera necesidad elaborados por cooperativas, fábricas recuperadas, y emprendimientos solidarios y asociativos. Luis Wigutow, su presidente, nos brinda los datos de un modelo replicable a diferentes escalas. 

Cooperativa de Consumo Consol es una organización conformada por grupos asociados de consumidores que tienen el objetivo de fomentar, de manera voluntaria y a través de la autogestión, el consumo solidario y la promoción, distribución y comercialización de productos de primera necesidad elaborados por cooperativas, empresas y fábricas recuperadas; entre otros tipos de emprendimientos solidarios y asociativos. 

“La calidad y precios justos es la norma esencial que rige la organización para crear un mercado más igualitario y responsable a través del contacto directo con productores, eliminando intermediarios especuladores y fortaleciendo la dignidad del trabajo sin explotación”, se plantea en la presentación institucional.

Posee una tienda física y otra virtual concentrando 200 productores y más de 1000 productos en oferta

En la misma red se organizan más de 200 proveedores, que superan los 1000 productos en oferta (alimentos y limpieza principalmente). La estrategia comercial se despliega a través de distintos puntos de venta y modalidades para el consumo. Cuenta con una Tienda física en Villa Crespo y una Tienda Virtual. El pedido se puede recibir en el domicilio o ser retirado en alguno de los Focos de Consumo, en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires. 

Consumo cooperativo, justo y solidario

Los y las consumidores son el eje de la cooperativa. Además de poder participar de la elección de las autoridades que componen el consejo de administración -como cualquier cooperativa, todos los asociados tienen derecho a voz y voto (no el deber)-. También quienes así lo deseen pueden participar de las comisiones de asociados, que son tres, y que son los canales para acercar propuestas: pueden ser nuevos productores, entidades que necesiten recibir ayuda o una nueva tienda. 

Pero el eje que ordena la actividad de la organización son los focos: 

Un foco de consumo es un espacio físico, geográficamente ubicado, que puede ser el garaje por una familia, donde se congrega una pequeña masa de asociados/as consumidores/as. 

Ese conjunto consume cotidianamente y le da un volumen logístico y organizacional, unidos, agrupados por el territorio, por cercanía.

Consol hace eje en los productos para el hogar, porque el consumo hogareño es constante, continuo, y dinámico, pero a su vez muy planificable. La idea de focos es del brasilero Euclides André Mance.  

Aunque porta un apellido polaco, y es nieto de inmigrantes que llegaron a la Argentina entre guerras, Luis no tiene antecedentes familiares que lo liguen al cooperativismo. Sí atesora algunos recuerdos de infancia en el Hogar Obrero de Olivos, y cierto espíritu progresista mamado en Villa Lynch, en San Martín. 

Ahora vive en Caballito, y si bien la organización que preside parece tener su epicentro en Villa Crespo, extiende sus focos hacia el área periurbana de la ciudad de Buenos Aires.

El objetivo es cubrir el déficit que dejó el hogar obrero tras su desaparición y replicar una escala masiva de comercialización

“La disputa de poder dentro del supermercadismo es muy difícil, muy compleja, muy utópica, si lo querés. Pero la idea compite con la masa de supermercadistas absolutamente lucrativos, especuladores con el lucro, cosa que en una cooperativa no sucedería nunca. El objetivo es, aggiornado a la época, lograr cubrir ese déficit que dejó el hogar obrero hace treinta y pico de años atrás”, sueña, dice, hace. 

Proyecto de desarrollo (y en pleno desarrollo)

“El proyecto general es de desarrollo, de ampliar la masa de consumidores/as asociados/as, que podamos ser la garantía de provisión de una demanda, de una masa bastante más amplia”, y de esa forma generar mejores condiciones para el consumo que las que ofrecen el sistema de unos pocos grandes supermercados a individuos aislados, desorganizados, explica Wigutow. 

En la cooperativa de consumo el objetivo es generar escala comercial, grande, que permita no solo la dinámica de rotación de los productos que motorizan la comercialización, y por ende la reproducción ampliada de la vida de todos los productores que brindan sus productos a la comercialización, sino además a las propias trabajadoras y trabajadores de cada cooperativa: una transformación del valor inversa al del capital concentrado: en favor de consumidores y trabajadores. 

Cada foco acumula una cantidad de pedidos, esa mercadería llega al foco, se distribuyen, se organiza y se gestiona la entrega, el abono de cada pedido, y se completa el circuito con la facturación centralizada en la administración, que cierra el circuito hacia afuera.

La idea es que estos focos cobren volumen, y se desarrollen en el tiempo. 

Algunos fracasan, por diversos motivos. Pero el porcentaje de los que perduran es mayor, y por lo general empiezan a hacer crecer su masa de asociados, empieza a acumular un pequeño stock y a planificar, y saber qué productos son los de mayor demanda, mayor rotación, y pasan a convertirse en una proveeduría, que es un foco ampliado.

Una proveeduría abre sus puertas algunos días en algunos horarios específicos para que los asociados pasen y compren algunos productos sin tener que esperar hasta el próximo pedido mensual, quincenal, semanal, o con la frecuencia que decidan. 

“Luego si este espacio queda chico, y ya no lo podés hacer en tu garaje, en tu biblioteca popular, en el club del barrio, en el local partidario, y entonces ahí si, conjuntamente se busca alquilar un espacio, armar un local y se arma una tienda solidaria que se abre a la calle”, explica el responsable de la organización, y relata que si bien lograron abrir tres, en este momento sólo está abierta la tienda de la calle Padilla 675 en Villa Crespo.

“La apertura de tiendas es el objetivo final de desarrollo, y lograr un despliegue territorial con tiendas, que permita que sea más ambiciosa y popular la cooperativa de consumo”, remarca el presidente de la cooperativa, que también trabaja como fotógrafo profesional.

Consol nació con la idea de apoyar y fortalecer a empresas recuperadas, con fines sociales o cooperativas. Pero tomó la decisión de conformarse como cooperativa de consumo, porque justamente toma a la capacidad de consumo de sus asociados como motorizador del circuito económico, y es generadora de fuentes de trabajo.

En este momento la cooperativa cuenta con cerca de 1.100 asociados/as, en actividad, pero alrededor del 10% está consumiendo, con mayor o menor periodicidad. “Nos gustaría estar en continua rotación y demanda, pero no es algo fácil de sostener y mucho menos en períodos, como los posteriores a 2015”, advierte Wigutow sobre la incidencia de los ciclos económicos en la acción colectiva. 

Estructura, valor y quehacer cotidiano

Hay entre 10 y 15 trabajadores que sostienen la gestión, la administración, el manejo de la tienda y el logístico de compras, abastecimiento, distribución y algo de ventas, además de las comisiones de consumidores asociados, porque la asociación se promueve desde el consumo. 

La estructura de Consol es una forma de planificar el consumo en red, con una comunidad que ofrece todo lo necesario para el hogar, privilegiando los productos de fábricas recuperadas, cooperativas y empresas sociales, y también artículos para el hogar que nunca se encontrarían en un supermercado, como desodorante natural, milanesas veganas y hasta una unas vasijas tejidas por una comunidad originaria. 

–¿Los huevos son de gallinas felices? 

— Es un tema complicado, porque es un producto particular en muchos aspectos. Casi como la fruta y verdura, de poca durabilidad, capacidad de conservación, y de una sensibilidad particular: uno puede recibir una lechuga marchita y no pasa nada, pero si te llega un huevo podrido es la muerte. Un sólo huevo podrido y no comprás nada más. Durante un tiempo estuvimos vendiendo huevos agroecológicos de unos productores de Areco y no logramos dar con otro proveedor que nos pueda brindar ese producto. Sí tenemos huevos de granja, que no son “gallinas felices”, me resulta paradojal la imagen, pero no son de una fábrica de huevos de alimentación hormonada continua y constante. Si bien están enjauladas no están con la luz encendida 24 horas, y con una alimentación balanceada y natural. Los económicos son convencionales.  

— Llenos de hormonas y antibióticos.

— Pero bueno, también garantizamos las dos opciones para que cada uno pueda elegir según su bolsillo y su propia búsqueda.

Historia

El año  2017 fue muy complejo para Consol, y en 2018 debieron bajar las persianas de dos de las tres tiendas que tenían a la calle. “Por la economía, por  el contexto, la coyuntura nos llevó a darnos esas políticas internas de ajuste para no caer en déficits irresolubles. De hecho, estamos en situaciones a veces más o menos críticas. Los procesos con picos de inflación que vivimos -y que no fueron exclusivos del 2018/19-: y con la pandemia en el medio. Todos estos períodos críticos, externos a la cooperativa, por coyuntura nacional y hasta internacional (la pandemia y la guerra de Ucrania afectaron de un modo determinado al país, y de un modo mucho más violento a las estructuras pymes como las nuestras). Son procesos muy complejos que venimos sorteando con mucho esfuerzo, desgaste y creatividad en la gestión, ponele. Pero con el objetivo de desarrollar y crecer, para volver a hacer”, analiza Luis, enumerando los datos más negativos del contexto. 

Consol se constituyó en un canal de venta para muchas cooperativas de producción basadas en la calidad alimentaria y de productos básicos de higiene y limpieza

Sin embargo Consol ya había nacido de las luchas de las propia clase trabajadora para defender sus derechos. Corría el año 2011 en Constitución, y en el fragor de la recuperación de empresas y se fundó esta cooperativa de consumidores, con la vocación de generar un canal de venta para muchas cooperativas recién formadas.  

La chocolatera Arrufat, de Paternal, fue uno de los motores, porque los socios fundadores estuvieron apoyando a los trabajadores que habían encadenado a las máquinas, literalmente, en 2008, tras el abandono de la patronal. 

La territorialidad puede ser un límite (por el traslado de los productos), pero a la vez, otro desafío es ir fortaleciendo a productores que son de calidad, que están a buen precio, y que no los vas a encontrar en góndolas de supermercado. “Desde ahí promovemos una calidad alimentaria, o una calidad en los productos básicos para el hogar, de higiene y limpieza”, se resalta.

Comisiones de consumidores asociados

También se busca que los asociados sean parte de las comisiones: 

  1. En la comisión de compras, que es donde se reciben los comentarios sobre productos y/o productores que podrían integrarse en la red
  2. La comisión de comunicación y tecnología, canaliza propuestas en esta materia; 
  3. La comisión de acción social y solidaria, organiza las donaciones a otras entidades que lo requieren a través de un sistema de bonos para entregar mercadería que se comercializa cotidianamente (y que también ayudan a la rotación del stock). La ayuda llega, por ejemplo, a dos bachilleratos populares que ofrecen campañas de maternidad y feminidades con productos de higiene femenina y pañales, dos ollas populares que funcionan en esos bachilleratos en La Boca y Floresta, un merendero en Boedo, otro en Constitución, y otros espacios que pueden verse si se ingresa en la parte de bonos en la página del carrito de compras. 

Esta nota periodística es producto del convenio INAES-CGCyM, en busca de la visibilidad de entidades destacadas de la Economía Social y Solidaria de todo el territorio argentino.

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