Integración entre mutuales y cooperativas

Inteligencia al servicio de los consumidores

Héctor Jacquet, Secretario de la Federación Argentina de Cooperativas de Consumo (FACC) y Gerente General de la Cooperativa Obrera, revela los pormenores de este proyecto que, puesto en funcionamiento en 2016, hoy muestra logros concretos y deja abierta la puerta a todas las mutuales con sección de proveeduría.

La Central de Compras de la FACC (CCFACC) propone un sistema abierto y tecnificado que facilita el intercambio de bienes entre entidades de la Economía Social y Solidaria. Si hay algo característico en el sector cooperativo y mutual es su capacidad para resolver problemáticas comunes poniendo en juego la inteligencia asociativa. Este es el caso de la CCFACC, una plataforma de interacción económica que permite a las secciones de consumo de las entidades distribuir productos a mejor precio en beneficio de los consumidores.

¿Cómo nació la idea de crear la Central de Compras?

En un momento de su vida institucional reciente, la FACC comenzó a desarrollar acciones más importantes en su vínculo con las asociadas. Su Consejo de Administración decidió brindarles a las asociadas la posibilidad de capacitarse en la gestión integral del supermercado. Se firmó un convenio con la Cooperativa Obrera de Bahía Blanca, para que cooperativas y mutuales asociadas a la FACC puedan aprovechar su programa de capacitación. Junto a esta tarea surgió además la idea de hacer encuentros entre las cooperativas y mutuales asociadas que, unidos en un objetivo común, nos encontramos discutiendo sobre las oportunidades y amenazas de este mercado tan competitivo, y de allí la necesidad de integrarse y compartir los beneficios de lo que podría ser una Central de Compra. Por ciertas características que tiene este país, decidimos desarrollar una plataforma virtual, pero seguimos también pensando que la Central pueda en algún momento tener un servicio de logística para las cooperativas y mutuales que la integran.

Si bien la necesidad es muy genuina, muy nuestra, entre otras cosas estudiamos la experiencia europea en la materia.

¿En qué consiste la experiencia europea?

Es de hace muchos años. El movimiento cooperativo con más trayectoria es el de cooperativas de consumo italianas. Pero también existen centrales de compras que agrupan cooperativas de consumo y a veces empresas no cooperativas en España, Alemania y sobre todo en los países nórdicos.

¿La CCFACC es un sistema abierto?

Integrarse es muy sencillo, el único requisito es que sean cooperativas y mutuales que posean el servicio de proveeduría o de consumo. No hace falta siquiera que sea el objeto social principal. El punto es integrar a todos aquellos que tienen la misma problemática a resolver para sus asociados.

¿Cómo percibe la respuesta de las entidades solidarias ante la posibilidad de integración?

En términos generales las entidades se entusiasman, lo que falta es más conocimiento de la operatoria. El mayor desafío es resolver el problema de la logística que aumenta los costos de los productos. Esta actividad va a progresar en la medida en que se resuelvan los problemas de logística y también que se desarrolle más la integración y los vínculos entre las organizaciones. Es más un desafío que un problema. La voluntad está.

¿Hay alguna forma de amortiguamiento de la inflación en todo el proceso de formación de precios?

No. La Central de compra permite que los asociados puedan acceder a mejores precios a partir de acrecentar el volumen de compras, pero eso es independiente de la inflación porque ello ocurriría también en un contexto de estabilidad.

¿Se distribuyen solo productos de cooperativas?

Inicialmente sí. Pero como el objetivo de la Central es satisfacer de manera integral las necesidades de los consumidores, hace un año salimos a buscar productos que las cooperativas no producen, a negociar con otros proveedores como pymes y empresas nacionales. De esa manera completamos el surtido de supermercado. Aun así, priorizamos la comercialización de productos cooperativos.

Además de los precios más competitivos, ¿de qué otra manera se benefician las entidades consumidoras que compran a través de la CCFACC?

Las entidades tienen la oportunidad de acceder a productos de muy buena calidad provenientes de otras regiones. Hemos tenido la oportunidad de recibir en la zona sur del país productos del noroeste inéditos para nuestro surtido. Lo mismo ocurre de manera inversa. Se dinamiza el intercambio entre diversas regiones del país y eso siempre es positivo. Otro beneficio es la vinculación entre las organizaciones y la posibilidad de intercambiar conocimientos a partir de las experiencias de cada uno. De hecho, en la Cooperativa Obrera aprendemos muchísimo del vínculo con otras cooperativas y mutuales. Este tipo de organizaciones son hijas de la necesidad. Esta no es una frase hecha, es algo real que se muestra en las soluciones ingeniosas y creativas que se comparten. Cuando son escasos los recursos financieros, las entidades aplican innovación. Por eso el intercambio enriquece muchísimo, ya que siempre nos encontramos con una solución adecuada de más bajo costo, con mejores posibilidades y demás. Eso es muy bueno, independientemente del tamaño de la organización. En los encuentros de capacitación uno ve que las organizaciones en su lucha por sobrevivir en este mercado tan competitivo tienen ideas muy buenas y que sirven al conjunto. Es un valor agregado importantísimo. En el conjunto se enriquece mucho ese padrón de innovaciones.

¿Cuáles son los desafíos de la Central?

Fundamentalmente los generados por la gran dispersión geográfica existente entre todas las entidades que la integran. En suma, el gran desafío es la logística para tener la entrega en tiempo y forma de la mercadería.

¿Buscan aliados en el sector público?

En este momento la FACC está llevando adelante su estrategia de crecimiento y desarrollo de la CC junto a las organizaciones a partir de soluciones propias y en conjunto con los productores y consumidores. Entre empresas y organizaciones. Ante eventuales dificultades, no hemos buscado aún el apoyo de organismos públicos o gubernamentales. No es que lo descartamos de ninguna manera, sino que en esta etapa estamos consolidando el proyecto para después, si uno tuviera la necesidad de intercambiar preocupaciones con el Estado, tener una propuesta más consolidada.

La Central de Compras permite que los asociados puedan acceder a mejores precios a partir de acrecentar el volumen de compras.

Las entidades tienen la oportunidad de acceder a productos de muy buena calidad provenientes de otras regiones.

En 2015, la FACC reforma su estatuto permitiendo la asociación de mutuales de consumo o con sección consumo. Hoy la integran 91 cooperativas y 13 mutuales.

Héctor Jacquet en primera persona:

“Soy un cooperativista que participa desde los 20 años en la vida institucional de la Cooperativa Obrera de Bahía Blanca. Transité también por el área de capacitación y cultura. Soy maestro de escuela normal, esa es mi profesión, pero toda mi carrera de desarrollo en la administración se dio en la propia cooperativa. Pasé por la Gerencia de Compras, por la Gerencia de Operaciones (o gerencia de supermercados), luego la Subgerencia General y ahora estoy a cargo de la Gerencia General. Fundamentalmente, soy alguien con un fuerte compromiso con el ideario cooperativista.”

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