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La Sociedad Italiana de Socorros Mutuos de Tandil, la mutual más antigua de la provincia de Buenos Aires, cumplió 146 años de vida

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Actualmente funciona como una obra social moderna al servicio de sus más de 4000 socios. Pasó de prestar cobertura de salud a la colectividad italiana para luego expandirse a todos los tandilenses.

Fue un 8 de julio de 1877 y es una fecha histórica que traduce lo que la Sociedad Italiana significa para la salud en Tandil. Nació con el nombre de Societá Unione Italiana y con un maestro como primer presidente: Andrea Clarfi. El antecedente inmediato, que habían propiciado parte de los fundadores, había sido la Sociedad Filantrópica La Caridad.

Lo que hoy es un moderno prepago tuvo en su acta constitutiva tres objetivos fundamentales: el socorro mutuo para los enfermos, el fomento de la fraternidad entre los connacionales y la instrucción de los socios y sus hijos, tal como lo supo contar el historiador Daniel Pérez en su libro “Los italianos en Tandil”.

El derecho de admisión concluía en aquellas personas que ejercieran ocupaciones indecorosas, los menores de 14 años y quienes hubiesen atentado contra la patria y la humanidad. En 1880 tomó el nombre de Societá Unione Italiana di Muto Soccorso, Istruzione e Beneficenza. La Institución adquirió en condominio con Antonio Colle, Ottavio Brivio y Giovanni Dabondi, un inmueble en lo que hoy es la calle Alem al 700, primera propiedad de la Sociedad. Pero en 1896, con la activa gestión de Paolo Depietri se construyó un nuevo edificio para la sede social en Rio Bamba 102 (Hoy Alem 736). Fue el mismo Depietri quien en 1904 impulsó la iniciativa de construir un Panteón para los asociados en el Cementerio de la ciudad, obra que se financió con la organización de kermeses y eventos por el estilo.

A principios de la década de 1910 la dirigencia planeó la construcción de un teatro, que provocó severas polémicas dentro y fuera de la Institución. Con un crédito del Banco Comercial se adquirieron un motor eléctrico en reemplazo del molino, butacas importadas de Estados Unidos para una sala teatral que sería decorada por los pintores Casas y Valor.

El Teatro Italiano se inauguró el 5 de mayo de 1910. La Societá fue sumando servicios en farmacias, flebotomía y pompas fúnebres. Dispuestos a sumar masa crítica, se dispuso la entrega de una medalla de oro a quien presentara 30 socios. Los nombres del citado Depietri, Emilio Romeo, Ángel Grandinetti, Juan Saracca, Jorge Lester y los médicos José Massaro, Pascual Nigro, Héctor Torrenti, Juan Carlos Estein, serán sólo algunos referentes claves en la historia de la Institución. En 1932 se inauguran los consultorios sociales en el flamante edificio de Alem 776. A la vez a partir de 1943 sumará médicos de notable prestigio, como los doctores Pedro Cereseto, Carlos Gentile, Alfredo Martínez Goya, Francisco Vistalli y las parteras Isabel Campañá y Ángela Mendioroz, con lo cual el parto queda incluido dentro de las prestaciones de la mutual. Años más tarde se incorporarán los médicos Jorge Gentile, Rodolfo Basílico y Julio O. del Castillo.

El 23 junio de 1943 se castellaniza su nombre institucional, tomando el nombre de Sociedad Italiana de Socorros Mutuos. También, en una decisión que tuvo resistencia, se fusionó con la Sociedad Cosmopolita. El 9 de mayo de 1952 se propicia la creación de un “Sanatorio Social”, génesis de lo que tres años después será el nacimiento de la Clínica Chacabuco. La asamblea del 12 de octubre de 1952, con una concurrencia de 254 socios, aprobó el ambicioso proyecto cuyo costo fue estimado $1.400.000 moneda nacional. Dos nombres, José Massaro, presidente, y Ángel Grandinetti, de la Comisión de Obras y bautizado como “el cerebro de la obra”, serán los puntales de este emprendimiento.

Con el correr de las décadas la entidad asistió a un período de crecimiento expresado en la creación de nuevos servicios como maternidad, ortopedia, traumatología, ampliación sobre la terraza y la compra del lote contiguo. El ostensible desarrollo de la Sociedad Italiana obró como motor de impulso de la Clínica ya que numerosas obras sociales comenzaron a interactuar con el establecimiento médico. En 1970 se inauguró una nueva ampliación y avizorando el futuro se adquirió el inmueble de Maipú 380. En 1975 se construyó la Sala de Rayos y Terapia Intensiva.

En 1998, con la reapertura de la Clínica en ese instante la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos, se empezó a formatear en una obra social acorde a la medicina de los tiempos modernos, donde día a día comenzó a recuperar su masa crítica de asociados.

Actualmente la Sociedad Italiana presta su cobertura de salud a más de 4000 afiliados, es una obra social moderna y versátil y la única en contar con una Clínica propia. La historia se sigue escribiendo.

Fuente: abchoy

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