lunes 14 | junio 2021
13.4 C
Buenos Aires

“Necesitamos más libertad”

Recomendadas

Santiago Arella
Santiago Arella
Sociólogo especializado en comunicación. Editor de Mundo Mutual y de Economía Solidaria. Responsable de Comunicación del Colegio de Graduados en Cooperativismo y Mutualismo (CGCyM) y Responsable de Ediciones CGCyM.

Realizamos una entrevista a fondo con el presidente de la Federación Argentina de Mutuales Ferroviarias (FAMUFER), quien analizó una extensa variedad de temas, como la relación del sector mutual con el Estado, el tipo ideal del buen dirigente, la participación de los asociados y el estado actual del sistema ferroviario argentino.

Colaboración: Felipe Arella

MM: ¿Cuáles son los aspectos más sobresalientes de la gestión de Marcelo Collomb al frente del INAES?

JC: Uno de los puntos más positivos es que ahora se puede hablar con libertad, pues antes había entidades que tenían canceladas las vías de comunicación. A su vez, los subsidios se focalizaron en la renovación tecnológica de las entidades y la capacitación integral de directivos y empleados. El tema de la modernización de los trámites (TAD) es muy importante al facilitar las gestiones y permitirnos contar con datos exactos acerca de nuestras propias entidades y del sector en su conjunto.

MM: Teniendo en cuenta su intensa experiencia al interior del campo mutualista, ¿qué aspectos considera que habría que rever sobre las competencias del Estado y su vínculo con el sector cooperativo y mutual?

JC: Una idea que deberíamos poder pensar es que la función de fiscalización, tanto de mutuales como de cooperativas, la lleven a cabo las federaciones respectivas y que el INAES concentre toda su energía en la promoción y, a lo sumo, en el control de las federaciones, lo que sería mucho más económico y lógico para todos.

Es ilustrativo el caso del cooperativismo alemán, en donde la función de control la ejercen las propias federaciones. En última instancia, el Estado controla a éstas, pero la acción de las entidades de base la supervisan las propias federaciones, que son las que realmente están interesadas en que sus entidades funcionen correctamente. Auditan, controlan y saben lo que hacen y en qué situación está cada una.

A modo de ejemplo, como presidente de la Federación de Mutuales Ferroviarias, yo sé los problemas que tiene de cada una, a qué se dedican y qué hacen.

MM: Para ello, la buena comunicación es esencial…

JC: En el estatuto de la FAMUFER se establece la obligatoriedad de que las mutuales le envíen informes específicos. Muchas veces, las entidades no se integran para que no les conozcan el paño. Hemos realizado, hace poco, una campaña muy fuerte de asociación de mutuales ferroviarias aún no integradas y, si bien identificamos interés también percibimos reticencia a compartir información.

MM: ¿Cuándo y por qué se originan las mutuales ferroviarias?

Se remontan a fines del siglo XIX. Las más grandes se formaron en la década de 1920. Ya en ese entonces había un gran interés en el mutualismo. Y el auge de las mutuales ferroviarias se expande hasta 1950. Podríamos estirar el periodo dorado hasta 1960 si no hubiera empezado ahí un proceso de decadencia de las mutuales ferroviarias. Algunas empezaron a quedar en el camino por no haberse ampliado, otras por mal manejo, otras por problemas internos entre los propios directivos. Yo concurrí por primera vez a una mutual ferroviaria en el año 1979. A la mutual ferroviaria de Villa María. Al primer congreso federal (asamblea ordinaria) que hacía la FAMUFER y la fastuosidad del edificio fue para nosotros impactante. A modo de ejemplo, ¿por qué cayó esa mutual? Porque la sección de proveeduría de la mutual funcionaba tan bien que generó un conflicto con los comerciantes de la zona, quienes no podían competir, lo cual generó una serie de dificultades y contradicciones internas que derivaron en su desaparición. De todos modos, un grupo de ex asociados logra constituir posteriormente la Asociación Mutual Mercantil Argentina (AMMA) que hoy integra el Grupo Gesta presidido por Miguel Olaviaga.

MM: Las mutuales ferroviarias ¿estaban vinculadas a la Unión Ferroviaria?

JC: Sí, pero el origen de las mutuales ferroviarias está más ligado a La Fraternidad que a la Unión Ferroviaria. Porque la mayoría de estas mutuales fueron constituidas por los conductores de ferrocarriles, los fraternales, que estaban un nivel más arriba que el resto del personal ferroviario. Es al día de hoy que todavía existe esta diferencia. Sus asociados eran trabajadores con relativa instrucción que hicieron un esfuerzo inusitado por el crecimiento de la mutual. ¿En qué pensaban? En tener un edificio propio, un lugar donde reunirse, una casa para sus actividades. Y lo lograron, creando un patrimonio de gran riqueza inmobiliaria con edificios hermosos diseminados por todo el país.

MM: ¿Cuál es su diagnóstico sobre el sistema ferroviario argentino?

JC: El problema de infraestructura de hoy son las vías. Por eso es un error comprar trenes sin antes cambiar las vías. El sistema se está recuperando pero va a llevar mucho tiempo, aunque ya podemos ver trenes de carga con 71 vagones. En el sur están recuperando el tren de Viedma a San Carlos de Bariloche. Está andando. Y van a recuperar un tramo más corto realizado con trenes eléctricos hechos en Córdoba, en los talleres Materfer. Están trabajando en resolver la traza del tren de carga que llega a Rosario, que tiene un problema con una villa de emergencia.

El sistema ferroviario argentino alcanza su máxima expresión a principios de la década del cuarenta, cuando llega a contar con 37.000 km de vías. Luego empezó un constante proceso de decadencia. Si hoy día tuviésemos esa cantidad, los costos de transporte serían impresionantemente más bajos. Además, el tren da vida a los pueblos.

MM: ¿Cómo se explica este retroceso nacional en la materia?

JC: La decadencia no viene sola, es culpa de nosotros mismos. El que esté libre de culpa, que tire la primera piedra. El problema es la dirigencia, que muchas veces peca de soberbia y perdió el sentido de la humildad. En las mutuales ferroviarias son gente mayor, les cuesta incorporar jóvenes. No encuentro la vocación de entrega que teníamos, poniendo nuestra propia plata, inclusive, para fortalecer las mutuales.

Es llamativo el hecho de que haya una vocación extendida en militancias fuertemente ideologizadas que no tienen resultados efectivos para nadie. Se perdió el romanticismo que caracterizaba a nuestra juventud, hacer las cosas por amor, compañerismo y fraternidad. El respeto por el otro es una de las claves y se ha perdido en muchos casos, como también el orden, la disciplina, la sanción.

El mutualismo puede colaborar aún más con el desarrollo económico, pero con más libertad… Un exceso de control se transforma en descontrol al final.

MM: ¿Existen diferencias entre un dirigente mutual y un dirigente de otro tipo de organización?

JC: Sí. El elemento fundamental es que el dirigente mutual tiene que llegar a serlo sin demostrar ningún interés personal. A nivel de federación, no recibir compensación de ninguna naturaleza. La mutual de primer grado es otro tema, porque pueden recibir compensaciones de gastos. En las federaciones, generalmente, el dirigente actúa ad honorem. Es una muestra de vocación, porque tiene que invertir tiempo, esfuerzo, alejarse de la familia y del trabajo cotidiano. El dirigente tiene que preguntarse qué gano y qué pierdo. Ganás el reconocimiento de que estás haciendo algo por los demás, que los estás ayudando, encausando, dirigiendo en el sentido más correcto de la palabra, no mandar sino acompañar dirigiendo. Y en otro tipo de entidad, lo primero que se ve es la remuneración, quizá no en todos los casos, pero de todos modos, en el sector mutual no pasa eso.

MM: ¿Esa cualidad innegablemente positiva, puede encubrir un obstáculo para la eficiencia de la gestión?

JC: Puede ser un obstáculo porque, evidentemente, el mismo INAES reconoció hace unos años atrás que se podían pagar honorarios y viáticos a directivos que realmente realizaran tareas.

MM: Además de lo mencionado, ¿cuáles serían a su entender los atributos de un buen dirigente?

JC: Capacitarse es elemental. Hoy en día si no te capacitas sobre la cantidad de organismos a los cuales tenés que rendir cuentas estás fuera de órbita. Además, la capacitación te permite ser consciente sobre la necesidad de contratar profesionales idóneos que cubran todos los flancos de la entidad. Y el dirigente debe estimular la capacitación de los empleados de la mutual. Es central capacitar al personal sobre todo aquello que genera movimiento en la mutual. Volviendo al punto anterior, demostrar con los actos desinterés es fundamental, porque no falta el buey corneta, hablando en criollo, que te acuse de interesado.

MM: ¿Y el tema de la renovación en la conducción de la mutual?

JC: En el sector hay muy pocos dirigentes menores de 40 años, por eso es vital revertir esta situación, pero no de cualquier manera. Un buen dirigente tiene que ser un ejemplo testimonial para los otros, ese es un buen camino para la renovación. Al joven dirigente también hay que capacitarlo, pero eso sólo no alcanza, si no contemplas el ciclo completo que hace al ejercicio de las responsabilidades institucionales. Es necesario que el joven realice prácticas profesionalizantes: ponerlo en un cargo no central para ver cómo se desempeña y corregirlo. Observarlo: si va a las reuniones, si participa, si tiene interés.

MM: ¿Qué carencias posee el mutualismo argentino?

JC: Falta autocontrol. Si no te autocontrolás, pueden ocurrir sucesos que no se quieren.

Otra cosa importante es que no tenemos prensa masiva positiva. Sólo hay prensa cuando ocurre algo malo. Las cosas buenas que hace el sector no penetra en la agenda de los medios.

MM: ¿Cómo viene impactando en las mutuales que integran FAMUFER la resolución de la ANSeS 131/18?

JC: Una de las entidades más antiguas de FAMUFER, fundada en 1921, está analizando vender parte de su patrimonio, alquilar el resto y quedarse con lo mínimo. Son todos jubilados y tienen un subsidio de sepelio que es caro y están entre la espada y la pared, se les produce cinco fallecimientos en un mes y les hacen un agujero.

MM: El tema de los códigos de descuento ¿alerta sobre una excesiva dependencia de muchas mutuales en su relación con el Estado?

JC: El estado tiene la prerrogativa de darte o no ese tipo de ayuda, como lo es el código de descuento. Hay mutuales que poseen cientos de convenios, todos con el código de mutuales. Sin el código de descuento esto no existirían. Es importante en este punto que la mutual tenga, además, canales alternativos de cobranzas: Rapipago, Pagofácil, tarjeta de crédito o débito, etc.

La relación con el Estado tiene que existir siempre porque, de acuerdo a la ley, es el ente que fiscaliza, controla y promueve. De todos modos, en Argentina siempre se le ha dado preeminencia al Estado sobre la base del criterio, a mi juicio equivocado, de que todo lo tiene que hacer el Estado.

MM: Teniendo en cuenta que las mutuales y cooperativas son entidades que nacen de la cooperación libre y voluntaria de individuos, ese criterio estatista, ¿no colisiona con el propio sector?

JC: Desde el punto de vista de que somos organizaciones democráticas e independientes, sí, es una posición equivocada, y teniendo en cuenta que hasta mediados de la década de 1940 el sector cooperativo y mutual se desarrolló completamente libre, alcanzando un nivel patrimonial de novela, también.

MM: ¿El mutualismo puede aportar alguna solución al estancamiento socioeconómico que desde hace tantos años posee la Argentina?

Yo entiendo que sí. Pero con una libertad más grande, sin tantas trabas, controles y regulaciones porque complican todo, sobre todo en las entidades pequeñas que hoy no acceden a los avances tecnológicos. Hay que empezar a liberar un poco. El Estado puede ver si se está cumpliendo con el objeto social eficientemente. Si no se cumple, puede intervenir, pero si es eficiente, debe brindar la libertad suficiente para que siga adelante. Si vos intervenís incesantemente, limitás la acción con un montón de regulaciones que inhiben la expansión. Un exceso de control se transforma en descontrol al final. Que te dejen empezar a trabajar es fundamental, porque te pueden agotar antes de empezar. Ya sea por las reglamentaciones o por los funcionarios que son más papistas que el Papa. Volviendo a la pregunta inicial, la respuesta es afirmativa siempre y cuando nos dejen libertad.

MM: ¿Cómo estimular la participación de los asociados?

Las personas somos interesadas por naturaleza y el interés se apoya en las necesidades. Por eso la clave está en los servicios brindados. Si son bien valorados o no por el asociado. No todas las entidades están en condiciones de dar lo que el asociado necesita. En este punto, la ayuda económica es central porque es la que te brinda los recursos para poder subvencionar otros servicios, como el de turismo, proveeduría, salud, etc.

De todos modos, el servicio mutual no debe ser el resultado de la idea de alguien, sino de la necesidad de las personas.

En tercera persona

Jorge Caimi es una persona que empezó a vivir el mutualismo desde el año 1941, cuando su padre lo asoció a la Asociacion Mutualista La Argentina en la que hoy integra como suplente su Junta Fiscalizadora. Cuando se incorporó a la ex- Administración General de Puertos, tuvo la oportunidad de fundar lo que hoy es AMEPORT, en la que ejerce como Tesorero. Representa a esta entidad en la Federación Argentina de Mutuales Ferroviarias (FAMUFER), ocupando el cargo de Presidente. También integra el Consejo Consultivo de FEDEMBA y a su vez participa de la CONAM. Hoy, con 84 añitos, casado con Katty, con una hija Karina, un yerno Fernando y una nieta Sabrina que es la alegría de sus maduros años, continúa dando de sí todo lo que tiene en pos de que no se produzcan hechos, circunstancias, que hagan que pueda desfallecer la solidaridad que ha encarnado durante gran parte de su vida.

Agradecemos a Jorge Bahl la colaboración en la presente entrevista.

Responder

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aqui

Últimas noticias

Se realizó la apertura de un evento cooperativista internacional con fuerte presencia argentina

“Es el modelo cooperativo el que debe proponer y guiar una salida de la crisis actual. Para un desarrollo...

Noticias relacionadas