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Los profesionales de siempre

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Santiago Arella
Santiago Arella
Sociólogo especializado en comunicación. Editor de Mundo Mutual y de Economía Solidaria. Responsable de Comunicación del Colegio de Graduados en Cooperativismo y Mutualismo (CGCyM) y Responsable de Ediciones CGCyM.

Al interior del complejo universo mutualista existe un tipo especial de entidades formado por profesionales que han encontrado en el sistema de ayuda mutua una herramienta eficaz para resolver necesidades propias a sus realidades y medios sociales de actuación. ¿Cómo se articulan estas entidades con las especializaciones que demanda el mercado de trabajo? Hay por detrás toda una historia por conocer.

Por Santiago Arella y Alejandro Galay / Ilustración: Matías Roffé

Relieve de las profesiones liberales

Las profesiones son una de las más maravillosas invenciones de la era moderna, producto de la expansión colosal del comercio y la institucionalización de las ciencias a partir del siglo XVIII con el modelo de la nueva universidad (laica, ilustrada, universalista). Su fruto más preciado es la movilidad social, que dio lugar al término “clases sociales”, y dejó atrás la vieja noción de “casta”, donde los seres humanos nacían y morían en la inmovilidad absoluta, ya desde los tiempos de la esclavitud y las sociedades militares-clericales, como la romana.

Esta posibilidad de salir del propio metro cuadrado dio lugar a las más originales invenciones del mundo nuevo. La promesa de un sueño de vida posible hizo que millones de hombres y mujeres pudieran en Occidente concretar proyectos, convirtiéndose en hacedores de sus propios destinos y ejes centrales de una transformación exponencial en todas las dimensiones de la experiencia: ciencia, técnica, arte, comercio, política, tiempo libre, etc.

La modernidad adviene con la separación de la Iglesia del Estado y las revoluciones en todos los órdenes de la existencia, que empujan al olvido a las formas de vida monacales del medio evo. Con este nuevo mundo de la imprenta, la revolución copernicana y la producción industrial en serie, el que nace campesino ya no está condenado a morir como tal; la creación de las ciudades modernas (sociedad de masas) en el siglo XIX atrae los aluviones migratorios y la movilidad social ascendente permite que través de una profesión (llamadas por entonces liberales) los seres humanos puedan mejorar sus condiciones materiales y dedicarse a sus empresas (planes) y negocios (negación del ocio), asumiendo las definiciones más elementales de estos vocablos.

Así es que los profesionales encontraron más tarde un modo de unirse y solidarizarse: la mutualidad, como los asalariados habían encontrado en las asociaciones sindicales el resguardo contra la explotación. Se erige así un principio de comunidad de iguales que pugna por la defensa y la mejora de cada grupo mediante lazos libres y voluntarios.

La idea de profesional es moderna porque supone, per se, una creencia en alguna forma de progreso, tal como lo creían en tiempos de la Ilustración. La luz dorada que abría los caminos del desarrollo alumbró un horizonte de opciones y especialización en los oficios dentro de la división del trabajo. Desde Kant a Weber, no hay un solo pensador moderno de talla que no haya elogiado esta transformación brutal que dejó atrás los privilegios de los nobles y las prácticas de la vetusta sociedad cortesana.

Vale la pena ahora volver a preguntarse qué significan los profesionales hoy día y en qué espacios (colegiaturas, mutuales, formaciones grupales de toda índole, etc.) logran congregarse para su superación y salvaguarda, aparte de que sigan siendo ellos los innovadores que modelan el futuro con la producción de riqueza y la creatividad. Es el profesional el que aúna la educación con el trabajo, la especificidad en el oficio con la excelencia académica, la capacidad individual con la potencia colectiva, siempre en virtud de un principio social que trasciende cualquier manera de organización entre pares: el que dice que todos juntos siempre es mejor que cada uno por separado.

Asociación Mutual Argentina de Cirujanos (AMuAC)

Operadores de la solidaridad

Entrevista a Lisandro Alle, presidente de la entidad, médico especialista en cirugía general y digestiva.

MM: ¿Cómo se origina la Mutual Argentina de Cirujanos?

LA: Somos cirujanos miembros de la Asociación Argentina de Cirugía (AAC), que es una entidad centenaria que está emparentada con muchas organizaciones locales, fundamentalmente las del campo académico. Es así que lo que nosotros estábamos viendo era la posibilidad de armar algo que pudiera generar privilegios a este tipo de profesionales, por lo cual buscamos algo que nos agrupara sabiendo que en conjunto se pueden obtener mayores beneficios que los que se buscan en soledad. Eso hizo que desde la asociación surgiera el programa para crear una mutual bajo un requisito elemental para el ingreso, que es ser parte de la Asociación Argentina de Cirugía.

MM: ¿Cuándo fue que comenzaron?

LA: Hace tres o cuatro años, más o menos, cuando empezamos a trabajar en el proyecto junto a un grupo importante de gente que se alineó para liderar el plan. Y hace cerca de un año, después de mucho trabajo y muchos trámites, nos salió aprobada la mutual. En ese sentido, el objetivo es el de generar distintos tipos de subsidios para los miembros; beneficios corporativos que permitan el ahorro, como convenios con empresas de telefonía, seguros, compras, etc. Cosas que estamos llevando adelante.

MM: ¿Piensan ampliar el espectro de servicios?

LA: Claro, estamos con un proyecto muy importante que es el de turismo, dado que los cirujanos tenemos muchos viajes laborales, como congresos, jornadas y ese tipo de eventos que obligan a viajar mucho. Así que hay mucho para crecer, teniendo en cuenta que llevamos poco tiempo.

MM: ¿Cómo es el proceso o mecanismo de captación de asociados?

LA: Básicamente tres: primero toda la gente cercana a la asociación y a nuestro ámbito; otra es el boca en boca, con las recomendaciones de nuestros asociados; y la tercera es por medio de una campaña de marketing con auspicio de eventos y publicidad de beneficios dentro de la asociación, en particular apuntando a los cirujanos jóvenes que ingresan. Todo lleva su tiempo, pero es efectivo.

MM: ¿Saben a cuántos cirujanos, al menos en potencia, podrían incorporar?

LA: No hay cifras concretas, pero en los últimos números estimados por el Ministerio de Salud, se cree que hay alrededor de once mil cirujanos en el país, mientras que la AAC tiene cuatro mil. O sea que, de cada tres, uno es parte de la Asociación. Hay un horizonte de crecimiento importante. Ahora somos setenta miembros, todo esto en menos de un año de trabajo, desde septiembre pasado hasta hoy.

MM: ¿Están integrados a alguna otra mutual o Federación?

LA: Por ahora solo vínculos informales, que nos ayudaron con el diseño, como es el caso de mutuales de médicos anestesiólogos y de profesionales del Hospital Italiano. Nos dieron muchos consejos sobre estrategias y demás.

MM: ¿Hay algo que le haya llamado la atención en este nuevo ingreso al mundo de las mutuales?

LA: Cuando uno se mete en un tema nuevo y se pone a explorar el funcionamiento, aprende muchas cosas. A mí me asombra la capacidad de las mutuales de crecer e instalarse en el mercado, que es muy difícil, sobre todo al principio. También la importancia de sentirse protegido cuando te toca desde una mutual hablar con empresas, que te empiezan a tratar distinto, algo que uno cuando está solo en esos menesteres a veces la pasa mal, y acá en cambio se siente protegido.

MM: ¿Cuántos servicios están brindando en la actualidad?

LA: Tenemos tres o cuatro reglamentos aprobados: subsidio por sepelio, educación, deportes y estamos terminando el de turismo. Y después tenemos una plataforma digital con descuentos corporativos. Hemos hecho convenios con seguros de mala praxis, instrumental para cirujanos, y con dos o tres bancos para tarjetas, entre otras cosas.

Asociación Mutual Conexión

Mucho más que comunicación

Entrevista a Nahúm Mirad, presidente de la entidad y licenciado en comunicación y medios.

MM: ¿Qué profesionales integran la Mutual Conexión?

NM: Inició siendo estrictamente de comunicadores sociales, pero hace un par de años cambiamos el estatuto y ampliamos a profesionales de datos, docentes e industrias culturales porque el tema de la comunicación es muy difícil restringirlo a una sola operación, como ser la de prensa.

MM: ¿Cuándo surge la mutual?

NM: La mutual tiene cinco años, nace en el 2014, entre profesionales que trabajaban asistiendo a cooperativas y mutuales de distinto grado. Vimos la necesidad de generar una asociación mutual que nos preste distintos tipos de servicios, trabajando fuerte el tema de la capacitación, una de las bases de nuestra mutual, debido al abrupto desarrollo tecnológico en materia de comunicación. La gran inquietud que la transformación de la comunicación digital generó sobre el perfil de los profesionales, por lo cual, sin una capacitación permanente se dificulta la sostenibilidad de los emprendimientos como el sostenimiento de los puestos de trabajo del rubro.

MM: La mutual tiene un marcado carácter federal…

NM: Sí. Hoy tenemos ocho filiales, inscriptas en el INAES bajo esa modalidad. Hay que tener en cuenta que nuestra mutual no tiene servicio de ayuda económica, con lo cual es mucho más simple el tema de abrir filiales y ese tipo de cosas. La casa central está en la ciudad de Buenos Aires, en la sede de la mítica Federación Gráfica Bonaerense. Luego tenemos delegaciones en las ciudades de Córdoba, Río Cuarto, Rosario, Alta Gracia, Tucumán, San Bernardo, San Cristóbal, Lanús y Bragado.

MM: ¿Qué tipo de capacitaciones brinda la mutual a sus asociados?

NM: Las capacitaciones se modulan de acuerdo al perfil de asociados que hay en cada lugar. Por ejemplo, la filial San Cristóbal funciona en la sede de una organización que se llama Diarios y Periódicos de la Provincia de Santa Fe (DyPSA), donde hay una planta con rotativas, entonces las capacitaciones tienen mucho que ver con periodismo y gestión de imprentas. En Córdoba capital se trabaja más con capacitaciones vinculadas a redes sociales, consultoría comunicacional, consultoría política.

MM: ¿La mutual brinda servicios a terceros no asociados?

NM: No. La mutual presta servicios a sus asociados, entre ellos el de gestión interna de servicios a terceros, como si fuera una bolsa de trabajo. En muchos casos se generan convenios con otras organizaciones para el desarrollo de actividades, pero son los asociados los que efectivamente prestan el servicio. Por ejemplo, si una entidad de determinada localidad necesita desarrollar una campaña de comunicación, la mutual busca en su registro interno de profesionales quiénes pueden satisfacer esa demanda, firma un convenio con la organización solicitante y el asociado presta su servicio profesional. De todos modos, no es necesario que exista un convenio previo para que el asociado preste servicios a terceros que acercan su demanda a la mutual y el asociado conviene económicamente de manera directa con el cliente. En estos casos, la mutual es un facilitador de acuerdos entre partes.

MM: ¿Por qué decidieron constituirse como mutual y no como cooperativa de trabajo?

NM: Porque no hay un vínculo permanente entre los asociados, no todos trabajamos en los mismos proyectos. No hay unidad centralizada de facturación, porque no siempre factura la mutual. Es más, la mutual tiene asociadas a personas jurídicas, no sólo profesionales, como por ejemplo varias cooperativas que se integran para percibir algún servicio.

MM: ¿Cuál es el balance de estos primeros cinco años de existencia de la mutual?

NM: Destaco la capacidad de adaptación que tuvimos ante el fuerte cambio de contexto político-económico a partir de 2016. Tuvimos que reformular la planificación que habíamos realizado en 2014. Por otro lado, es interesante que hoy seamos mil seiscientos asociados, de los cuales un 20% son activos, el resto son adherentes. Otra cosa destacable es que nos metimos en proyectos que ni pensábamos, por ejemplo, desarrollo tecnológico con blockchain o la proveeduría a mejor precio que estaba pensada primero para cuestiones de informática terminó ampliándose bajo demanda al rubro alimenticio, por lo que hoy no encuentra participando de la FACC y la Central de Compras. También nos vinculamos con Alimentos Cooperativos. Otra cosa que ni pensábamos era la necesidad de insumos gráficos, como hojas de papel para impresoras. Algunos periódicos compran papel a través de nuestra mutual a Papel Prensa a partir de un convenio que tenemos. Fueron apareciendo demandas de servicios nuevos vinculados a la comunicación.

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