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En busca de la identidad cooperativa: el Balance Social de COPROSEF

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Santiago Arella
Sociólogo especializado en comunicación. Editor de Mundo Mutual y de Economía Solidaria. Responsable de Comunicación del Colegio de Graduados en Cooperativismo y Mutualismo (CGCyM) y Responsable de Ediciones CGCyM.

Las cooperativas y mutuales son formas organizacionales destinadas a satisfacer necesidad compartidas por sus asociados. Su esencia es asociativa, solidaria, democrática y equitativa, y su racionalidad está determinada por la participación de sus integrantes en la formulación de sus objetivos y modalidades implementadas para su cumplimiento.

Lo dicho forma parte de la teoría y doctrina que fundamentan la singularidad jurídica de este tipo de entidades. Sin embargo, esas cualidades distintivas del cooperativismo y el mutualismo tienen que corroborarse en sus modelos de gestión institucional, y deben incidir favorablemente sobre el entorno social en que se desarrollan.

Un caso en donde doctrina y gestión se unen para dar forma a buenas prácticas institucionales dentro del sector de la Economía Social y Solidaria es el de COPROSEF (Cooperativa de Provisión de Obras y Servicios Públicos de Fuentes Ltda., provincia de Santa Fe).

En dicha entidad, desde 2018, el Balance Social Cooperativo (BSC), herramienta de gestión fundamental para el sector asociativo solidario, no sólo forma parte de su Estatuto sino que su realización (de acuerdo a los protocolos del Colegio de Graduados en Cooperativismo y Mutualismo –CGCyM) viene transformando positivamente todos las dimensiones e indicadores de la entidad.

Motivados por el valor de la experiencia, realizamos la siguiente entrevista grupal a integrantes de COPROSEF quienes, junto a los profesionales del Gabinete de Balance Social Cooperativo y Mutual del CGCyM, iluminan los aspectos más sobresalientes de esta apasionante aventura institucional, donde la identidad y la gestión componen una melodía que armoniza la vida de los asociados.

Preguntas a Federico Ferrero, presidente de COPROSEF

ES: ¿Cuáles son las razones y convicciones que motivaron al Consejo de Administración de COPROSEF a implementar el Balance Social?

Federico Ferrero: Partimos de la premisa de que la cooperativa de servicios públicos son mucho más que prestadoras de servicios esenciales. Además de destinar el esfuerzo allí, también debe atenderse la calidad institucional de la organización. En ese sentido, el Consejo de Administración entendió que la herramienta del Balance Social Cooperativo era la herramienta ideal para poder abordar un análisis de esa cuestión, asumiendo que el documento final revelaría cosas buenas como también defectos o cosas por mejorar. Creemos que es tan importante esta herramienta que quisimos que no quede sometida a la voluntad del Consejo de Administración de turno, por lo que pusimos a consideración de los asociados en nuestra Asamblea de abril de 2018 su realización obligatoria en el Estatuto, cosa que fue aprobada. Ese mismo año avanzamos rápidamente y conformamos junto a los profesionales del CGCyM un Gabinete integrado por un equipo interno de la cooperativa (miembros del Consejo, Sindicatura y nuestra asesora Alejandra Mosconi, licenciada en cooperativismo) que primero se capacitaron y luego, a partir del 2019, empezaron a trabajar en lo que sería nuestro primer Balance Social Cooperativo.

Las cooperativas deben hacer el Balance Social. Al menos empezando por un documento más sencillo o básico. Primero porque es una investigación que nos mide. Salimos de nuestras sensaciones y percepciones como dirigentes de que estamos haciendo las cosas bien para pasar a tener un documento y un respaldo escrito que nos da la tranquilidad de que efectivamente es así. Segundo, que, para poder mejorar nuestra política comunicacional, que es otro aspecto que debe mejorarse en nuestras organizaciones, necesitamos forzosamente contar con datos, medir, registrar, sistematizar la información y luego comunicarla. Tercero, te ayuda mucho a mejorar los procesos administrativos, te ayuda mucho a la cohesión de los equipos internos, a mejorar el clima interno, a darle participación a todos los actores que forman parte de la cooperativa (Consejo, personal, asesores externos, instituciones vinculadas). Entonces, tiene un montón de ventajas y es una pena desaprovecharlo. Invito a las cooperativas a que realmente estudien la posibilidad de avanzar en su implementación porque, si bien requiere un esfuerzo inicial, las ventajas son muchas.

ES: ¿Es costoso, tanto en términos económicos como organizacionales, realizar el Balance Social?

FF: Hay que partir de una base: las cooperativas por ley contamos con un porcentaje (se refiere al Fondo de Educación y Capacitación) que corresponde utilizar para esto. Más allá de que sea o no costoso, que además no lo es, tenemos la obligación de destinar una parte de los excedentes a esto. Respecto al costo económico, lo que demanda la inversión inicial realmente no modifica en ningún sentido la vida económica y financiera de la cooperativa. Por el contrario, trae muchos beneficios, algunos de los cuales también son beneficios económicos. Vale la pena realizarlo y no es costoso para nada.

ES: ¿Se refiere a que el Balance Social puede incidir positivamente en el Balance Contable de la entidad?

FF: Creo que sí, el Balance Social te ayuda a organizarte mejor, a mejorar los procesos administrativos, incrementa la eficiencia y eso se implica un ahorro en la medida que se utilizan mejor los recursos. A partir de ahí ya se obtiene una contrapartida económica. También te abre la cabeza en otros sentidos: como el Balance Cooperativo analiza la gestión de la entidad a la luz de todos los principios cooperativos, te ayuda mucho en lo que tiene que ver con la integración con otras cooperativas, ya sean vecinas, zonales, provinciales o regionales, un montón de cosas que podemos hacer con una mirada cooperativa pero también económica. El análisis del principio de cooperación entre cooperativas puede redundar en reducción de gastos o en la obtención de nuevos recursos, más allá de la tarifa que pagan los asociados.

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Preguntas a María Eugenia Benedetti, síndica de COPROSEF

ES: El Balance Social, de acuerdo al enfoque del CGCyM, le da una participación activa al órgano de fiscalización de las entidades. En su función de Síndica de COPROSEF, nos gustaría conocer su experiencia en el proceso de construcción del Balance Social.

María Eugenia Benedetti: Sí, además de ser Síndica de la cooperativa formo parte del equipo interno de Balance Social. A medida que empezamos a capacitarnos y luego iniciar el camino de confección del Balance Social, desde la Sindicatura se empezaron a revisar distintas actividades para poder lograr un mayor contacto con los asociados. Desde mi lugar, lo que estuve haciendo fue fijar un horario de atención fuera del horario comercial de la cooperativa para que los asociados se puedan acercar a hablar conmigo ante cualquier inquietud, queja o reclamo más allá del reclamo por una falla telefónica que pueda haber en una línea. También creamos un correo electrónico para las personas que no se quieran acercar puedan comunicarse por esa vía. Se implementó, también durante la implementación del Balance Social, que una vez por semana yo me acerco a las instalaciones de COPROSEF, donde el personal del área administrativa me brinda el listado de reclamos. A partir del mismo, me comunico personalmente con los asociados para consultarles nuevamente cuál fue el problema, si están satisfechos con la solución, si hubo demoras en la reparación, etc. De aquí obtuvimos datos para volcar al Balance Social para ver el nivel y calidad de respuesta que le damos a los asociados con el fin de mejorar en caso de ser necesario. Lo que permitió la implementación del Balance Social Cooperativo fue acercar el órgano de fiscalización al asociado, puesto que esa es su función: velar por los intereses de los asociados frente al Consejo de Administración.

ES: Estos cambios en el funcionamiento de la Sindicatura, ¿se generaron luego de elaborado el Balance Social del año o la metodología de implementación les permitió ir abordando los problemas identificados en el momento?

MEB: Estos cambios los operamos antes de obtener el documento final de Balance Social. Los iniciamos a principio de 2019 cuando empezamos a trabajar en la metodología. No es que esperamos a obtener el resultado.

ES: A partir de la implementación del Balance Social, ¿considera que se ha fortalecido el rol de síndico?

MEB: Creo que se la ha dado importancia al rol de síndico, porque además es lo que corresponde siendo una función tan importante. Siento que es respetado el cargo.

También quiero destacar la permanente colaboración y predisposición del resto de los empleados de la cooperativa.

Juan Pubill (auditor del Balance Social de COPROSEF): Agrego que también el Gerente de la cooperativa participó mucho y, también, el proceso de construcción del Balance Social ayudó a que el personal encontrara un mayor sentido a las actividades muchas veces rutinarias de la parte administrativa. Se pone en juego el para qué de nuestro trabajo: puesto que cada uno ejecuta su melodía, pero en un momento le acercás la sinfonía completa y la escucha. A veces en las organizaciones falta la escucha completa.

Preguntas a Alejandra Mosconi, integrante del equipo de BS de COPROSEF

ES: ¿Cómo es el trabajo día a día y tu valoración acerca de la elaboración del Balance Social de COPROSEF?

Alejandra Mosconi: En primer lugar, el hecho de que una cooperativa realice su Balance Social era impensado para el licenciado en cooperativismo, pensé que nunca lo iba a vivir. Creo que es una herramienta importantísima que le da visibilidad a la cooperativa y sus acciones. Se puede poner en palabras lo que se hace concretamente, lo que le permite al asociado tener una visión más palpable de los beneficios que trae la cooperativa a la localidad. También creo es una buena herramienta a ser incorporada en el ámbito educativo por las cooperativas escolares con las que venimos trabajando en Fuentes desde hace un tiempo, junto al aprendizaje del Balance contable. Es muy buena la herramienta al permitir identificar las cosas que hay que cambiar. En este sentido, te permite proyectar la gestión.

En lo personal, siento que se armó un equipo interesante en donde me siento muy cómoda, con libertad y apertura para trabajar, donde cada uno puede decir lo que piensa sin ningún tipo de problema. Se armó un equipazo.

Preguntas a Juan Pubill, auditor del Balance Social de COPROSEF e integrante del Gabinete de BS del CGCyM

ES: ¿Cuál es la función de la auditoría del Balance Social, en qué consiste, cómo se realiza y qué valor tiene para una entidad?

Juan Pubill: En primer lugar, desde el Colegio hemos establecido las Normas CGCyM de Balance Social que se relacionan a un Sistema de Certificación de Competencias Profesionales de los asociados de nuestra institución y que, en el caso de COPROSEF se pone de relieve en la actuación de dos profesionales actuantes designados por el Colegio (Ximena Colavechia y Enzo Farante) que, además de ser coordinadores externos en Balance Social son expertos en la materia. Al mismo tiempo se estableció el acompañamiento desde la auditoría, es decir su participación a lo largo de todo el proceso y en cuestiones de procedimientos y metodología.

En el caso de COPROSEF, el proceso tuvo muchos componentes virtuosos porque se dieron las siguientes condiciones establecidas en las Normas CGCyM: dejar capacidad instalada, acompañar durante un tiempo a la entidad, formar al equipo interno. En el caso específico sobre la función de auditoría participé en una jornada sobre identidad en Fuentes con el equipo y el Consejo de Administración. Estuve en comunicación permanente a lo largo del proceso realizado. Otro aspecto, además de la ya señalada incorporación del Balance Social en el Estatuto de la cooperativa, fue la firma del convenio con el Colegio para formalizar su desarrollo. También destaco la incorporación de la herramienta de Membresía Compartida, a través de una política de Gestión de la Participación, que era una de las debilidades que intuitivamente la cooperativa venía viendo y que fue confirmado por los datos del Balance Social. En este proceso fue muy fuerte el tema de la identidad y el haber cruzado los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU con los principios cooperativos. También haber iniciado un proceso de redimensionamiento de los conceptos de Visión y Misión. Y, a través de la identificación de ciertos déficits, la cooperativa generó un plan de comunicación concreto. Es una cooperativa que tiene mucho contacto con la comunidad, el Valor Agregado Cooperativo llama mucho la atención. Esto de que la Sindicatura haya intervenido en la comunicación con los asociados es muy positivo. Y la consolidación de alianzas en el territorio y la aspiración de capital social, esto de ir invirtiendo en la formación de los dirigentes.

Se dio de que realmente hay una concepción estratégica de la dirigencia de la cooperativa sobre el Balance Social como estratégico también. En este juego de palabras, no es hacer un Balance Social sólo para mostrar, comunicar, para encontrar debilidades a mejorar, sino sobre todo para establecer una política estratégica activa de mejora continua.

Enzo Farante, coordinador del Gabinete de BS del CGCyM y uno de los capacitadores del equipo interno de BS de COPROSEF

Enzo Farante: La cooperativa fue dando respuesta rápidamente cuando identificaba sus problemas o cosas a superar. Cuando se notó la necesidad de mejorar los canales de comunicación se avanzó hacia un proceso completo de pensar toda la estructura de comunicación de la cooperativa y sacarle mucho más provecho, ser más eficientes y eficaces. No se esperó al cierre del Balance, sino que se fue accionando al momento de su identificación a través de un proceso de búsqueda de información. Mismo cuando se identificó que la Sindicatura podía tener un espacio de crecimiento, ahí rápidamente se respondió. Es decir, el Balance Social permite pensar, reflexionar, planificar y desarrollar procesos de mejoras en un proceso al unísono, y la cooperativa lo toma como un instrumento normal de trabajo.

Ximena Colavechia, integrante del Gabinete de BS del CGCyM y una de los capacitadores del equipo interno de BS de COPROSEF

ES: ¿Qué puede destacar del trabajo realizado en COPROSEF?

Ximena Colavechia: Muy importante fue la apertura que tuvo la cooperativa a brindarnos toda la información que pedíamos y a poner en marcha propuestas y modificaciones que iban surgiendo. Las tomaban y se ponían en acción. El hecho de estar mirando desde otro punto de vista, en nuestro caso desde afuera, nos permitieron identificar algunos problemas básicos que mejoraron la planificación posterior. Por ejemplo la fecha de nacimiento de los asociados, lo que permite a la entidad hacer análisis muy importantes sobre su futuro, como ser las cuestiones etarias. Por ejemplo, cómo afecta el promedio de edad de los asociados al servicio de sepelio.

ES: ¿Cómo fue el diseño teórico-metodológico implementado en Coprosef?

XC: Partimos de la idea de que el Balance Social es el resultado de una investigación científica que dota a las entidades de una herramienta de gestión. La investigación se realiza para conocer la entidad, su entorno, detectar y abordar problemas y desarrollar acciones concretas. Por eso decimos que es una herramienta de gestión. Pensamos que el Balance Social tiene que quedar adentro de la organización, por eso el primer paso es una decisión política por parte de la cabeza de la organización para la conformación de un equipo interno permanente que lo desarrolle. Nuestra tarea fue la de colaborar en la formación de ese equipo con integrantes de la propia organización, lo capacitamos brindándoles todas las herramientas metodológicas para que se las puedan apropiar y puedan en un futuro desarrollar su propio Balance Social.

Durante el primer año de elaboración del Balance Social, el equipo es un poco más pasivo, pero su aporte y mirada es fundamental para conocer cómo se hacen las cosas y repensarlas.

A su vez, analizamos la cultura organizacional, su misión y visión. A esto lo llamamos “revisión de la literatura”, puesto que nos fijamos en todo aquello que hace a la razón de ser de la entidad. A partir de allí, vamos alineando esa información con los principios cooperativos.

Como el equipo interno es el encargado de obtener los datos de la organización, desarrollamos primero los instrumentos de recolección. En COPROSEF se dio un caso virtuoso con la realización de una encuesta para evaluar la visión de los asociados, el grado de satisfacción respecto a los servicios de la cooperativa. Para ello se hizo un trabajo de complementación con alumnos de 5º año de la escuela secundaria, muchos de los cuales integran la cooperativa escolar apadrinada por COPROSEF, lo que permitió relevar la información que necesitábamos para el primer Balance Social de la entidad.

El objetivo del Balance Social no es obtener una foto de la organización sino ir más allá. Planificar no es pensar decisiones futuras sino el futuro de las decisiones presentes, por eso durante la propia elaboración del Balance Social COPROSEF fue implementando una serie de mejoras de manera continua.


Epílogo teórico-metodológico

por el Lic. Enzo Farante

¿Qué es el Balance Social?

Definimos el Balance Social como una herramienta que se construye en forma colectiva y se desarrolla en equipo. La realiza la propia organización, por lo que hay que generar capacidades en la entidad, un grupo interno y preparar y capacitar a este grupo para el desarrollo y uso de la herramienta.

Se caracteriza por ser una herramienta que trabaja interdisciplinariamente, es decir desarrolla inteligencias internas, potencia la participación y genera pluralidad de pensamientos. Se va proyectando y diseñando a medida que la organización la va construyendo.

Transforma, integra, muestra, permite visualizar lo que se hace y también lo que no se hace, porque decimos que es una herramienta de gestión y cuando detectamos que la organización no está cumpliendo con aquello que se propuso, ya sea por sus objetivos sociales o por su identidad, lo marca y comienza a establecer metas de crecimiento o de mejoras.

Genera una fuerte apropiación territorial. Lo que hace es visualizar las acciones de la organización y poder mostrarlas de tal forma que muestra de forma permanente la conectividad que tiene con el territorio.

¿Qué me permite el BS? Normalmente nosotros elaboramos balances económicos y mostramos la gestión económica, pero ¿quién muestra la identidad social que tenemos? El Balance Social, que me permite visualizar y analizar la identidad de la cooperativa o mutual. Lo pensamos siempre a partir de un desarrollo y crecimiento de la potencialidad interna. No me tiene que generar dependencia, sino formar equipos internos y ayudar a desarrollar las inteligencias internas de la organización.

Para que esto ocurra hay que preparar a la organización, desarrollar equipos. No es una herramienta que importamos de afuera y aplicamos sistemáticamente a la organización sin importarnos cómo. Trabajamos y ajustamos el uso de esta herramienta para las necesidades de la entidad. Pero no deja de trabajar y meterse profundamente en el corazón de la organización porque quiere analizar la identidad, que es si lo que dice que es realmente es así, si lo que dice que hace realmente lo hace y luego comienza a marcar en forma permanente la posibilidad que tenemos de, ante falencias, dificultades, decrecimientos, proponernos sistemáticamente metas de crecimiento e ir en busca de objetivos superiores.

Por eso es una herramienta de gestión muy dinámica que genera muchas sinergias, muchos compromisos, si estamos dispuestos, la podemos adoptar. Hay que tener la virtud de saber manejarla. De esa manera puede ser una herramienta útil.

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