domingo 13 | junio 2021
15.5 C
Buenos Aires

Costo de oportunidad

Recomendadas

Mundo Mutual
Mundo Mutual
Mundo Mutual es un periódico mensual de alcance nacional sobre los acontecimientos más relevantes del sector mutualista argentino.

En la Economía Social y Solidaria (ESS) suelen utilizarse términos que definen de modo adecuado su filosofía, como “bien común”, “objeto social”, “excedentes”, etc., al mismo tiempo que se eluden intencionalmente expresiones como “lucro”, “negocio”, “ganancias”, etc. No obstante, hay palabras que son comunes al ámbito privado, sea con o sin fines de lucro.

El término “empresa”, por ejemplo, no es exclusivo de las sociedades de capital, que centran su actividad en la obtención de ganancia, y no en el beneficio de las personas, como es el caso de nuestras organizaciones de la ESS. En ocasiones es necesario desarrollar el concepto para clarificar su alcance, porque surge el prurito de una percepción equivocada que puede que sea o no inducida, y que coloca a la ESS en un escalón lo más bajo posible en el plano de la sociedad en general. Es como una tácita advertencia de que los más débiles tienen derecho a tener organizaciones que les representen alguna defensa, una protección específica ante una situación concreta en la que el “mercado” no tiene suficiente interés en intervenir; eso, a condición de que no levanten vuelo y perturben los negocios de los que buscan solo la maximización de la ganancia a como dé lugar.

La cuestión de ganancias (o sea, el tributo conocido como Impuesto a las Ganancias, que percibe la Administración Federal de Ingresos Públicos), implica un debate permanente, cuyo punto más alto en los últimos tiempos se vivió en diciembre de 2018, cuando se intentó aplicar este impuesto a las mutuales y cooperativas que tuvieran servicios financieros y de seguros. En ese proceso, lo que prevalecía era el afán recaudatorio en función de una pretendida reducción del déficit fiscal. Los sectores mutualistas y cooperativistas lo compensaron con una fórmula de duración determinada, lo que puede considerarse un doble juego de éxito y de pérdida: obturar primero el alcance de la supresión de hecho de la exención del impuesto a las ganancias, aunque alcanzara solamente a un sector de ambos campos, y aceptar el pago de un impuesto extraordinario sobre sus capitales, con distintas alícuotas de acuerdo con la magnitud del capital.

Lo anterior es nada más que un episodio en la vida de la ESS. Más que lamentar incomprensiones es importante que las organizaciones que la componen estén siempre en alerta, porque la economía es un territorio único en el que se disputan espacios de poder. La postulación de una “economía alternativa” tiene una resonancia más declamatoria que transformadora. Se trata de instaurar la idea de que la voluntad es capaz de generar por sí sola un sistema económico exclusivamente administrado por la ESS, con prescindencia de los factores objetivos que actúan en la comunidad, representados por todos los actores que la constituyen. La ESS no vive dentro de una burbuja, está sometida a las tensiones que se producen en el devenir de las acciones que se dan en ese único espacio.

Dada esta realidad, y más allá de todos los grados de aceptación que se prodiguen a estos conceptos, la ESS en toda su amplitud (mutuales, cooperativas, asociaciones civiles, organizaciones de la comunidad) tienen la responsabilidad de permanecer atentas a cualquier intento de condicionarlas, y, sobre todo, la de mantener de manera constante las prédicas de sus aspectos esenciales sobre la comunidad de la que surgieron, para preservar su existencia, tomando conciencia de que lo que se naturaliza tiene el riesgo del acostumbramiento, y de allí a la subvaloración las distancias se acortan sensiblemente.

Las dirigencias, en su rol de administradores, están habituadas a tomar decisiones. Las más relevantes presentan por lo general más de una posibilidad; aquí es donde participa ese concepto que da nombre a nuestro editorial: costo de oportunidad, o sea, la alternativa a la que se renuncia cuando se toma una determinada decisión, incluyendo los beneficios que se podrían haber obtenido de haber escogido la opción alternativa.

Los resultados de una decisión, cuando se trata de un hecho meramente económico, se verifican con mayor o menor grado de aproximación. Pero cuando los impactos se trasladan al campo social, lleva más tiempo observar cuáles fueron las consecuencias. La comunicación y la difusión constituyen elementos fundamentales en los procesos de identificación y fidelización doctrinaria. Para un tecnócrata con perspectiva de corto plazo, la aplicación de recursos en estos elementos es apenas un gasto; para un dirigente impregnado por las esencias solidarias, en cambio, es una inversión para sostener el espíritu del campo de la economía social.

Tal es la misión de Mundo Mutual: difundir, promover y sostener las actividades del mutualismo argentino y los aspectos doctrinarios, con la humilde pretensión de mantener viva la llama de la solidaridad, y estar presente en todas aquellas situaciones en las que se enciende una luz amarilla. Y para ello, el aporte de las mutuales es la condición para que esa llama no se apague.

Deseamos fervientemente que Mundo Mutual no sea la alternativa a la que se renuncie, y que juntos, las mutuales y el Periódico, capeen la crisis y continúen juntos para alcanzar un futuro más promisorio.

Responder

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aqui

Últimas noticias

Lanzaron la Mesa Agroalimentaria Argentina

Las organizaciones integrantes del llamado “otro campo” lanzaron este miércoles su propio espacio: la Mesa Agroalimentaria Argentina, bajo el...

Noticias relacionadas