Una cooperativa ecológica que produce y vende productos hortícolas y comida orgánica sirve como modelo solidario de un proyecto sustentable que crece cada día.

El grupo nació en septiembre de 2007 y como cooperativa de trabajo se instauró en junio 2011. Así nació Iriarte Verde, la pujante cooperativa con la que, Ana Valeria Pietraccone y Agustín Bottesi entre otros, se dedican a difundir la agro-ecología como sistema capaz de alimentar en virtud del cuidado de la naturaleza.

Iriarte Verde es un emprendimiento asociativo creado sobre la base de distintos ejes. Uno es la acción sobre la producción de alimentos y el cuidado del medioambiente, con la difusión de determinadas prácticas; y el otro es el modo de relacionarse laboralmente. A todas luces, se trata de un grupo heterogéneo, donde los integrantes vienen de distintas áreas y se asocian con el objetivo de crear un trabajo en condiciones diferentes a las tradicionales del mercado.

En Iriarte Verde, las decisiones se toman de forma horizontal y no hay jerarquías internas. Así es que se reúnen de manera semanal entre los asociados y trabajadores para resolver los caminos a seguir y allí se distribuyen las actividades, donde resalta la comercialización de alimentos agroecológicos u orgánicos de pequeños productores familiares a través de un almacén (calle Río Limay 1233, Barracas CABA, abierto jueves y sábados).

Además, los chicos hacen entregas a domicilio por todo capital y parte de la provincia de Bs As. Asimismo, tienen un bar-comedor que funciona los sábados y que se abastece solo de las producciones que vende la misma cooperativa, como por ejemplo las bebidas elaboradas por ellos o las organizaciones con las que trabajan, y también milanesas de soja, hamburguesas de garbanzo, lentejas y distintas legumbres, entre otras cosas.

Los productores con los que trabajan son cuatro familias de pequeños agricultores hortícolas (productos de estación) que viven dentro del Parque Pereyra Iraola (zona sur) y donde cada uno cultiva ecológicamente unas dos hectáreas o dos y media. La cooperativa retira de allí la mercadería y con eso proveen a su comercio como a las entregas a domicilio.

La asociación cooperativa busca ser el único nexo entre productores y consumidores, estimulando que el proceso de comercialización sea lo más justo posible, y a la vez buscando romper los métodos convencionales.

En cuanto a la variedad de alimentos que venden, hay verduras y frutas sin agrotóxicos, y productos de almacén como harinas integrales, yerba, azúcar, aceites de primera presión en frío, jugos naturales, vinos, fideos secos y de arroz; y por otro lado hay producciones propias, a saber, conservas, pickles, dulces naturales al estilo mermelada, frutas en almíbar, cerveza artesanal, panes rellenos, todo lo que son granos, etc.

De esta manera, acercarse al almacén de Barracas resulta una experiencia no solo atractiva sino económica y saludable. A fuerza de trabajo colectivo y el compromiso con el medioambiente y la vida sana, Iriarte Verde logró establecerse como un ejemplo más de los horizontes posibles que dispone la economía social y solidaria.

A.G