Con una larga trayectoria política ligada no solo al peronismo, Mario Cafiero viene siendo, desde al menos el año 2001, un hombre público de relevancia en el campo de las finanzas, la economía política y el derecho. Muchas de las ideas que proclamaba hace veinte años acerca de las cooperativas y mutuales son hoy parte de un plan de servicio para la ESS. En esta entrevista, el flamante presidente del INAES y ex legislador nacional, habla de los lineamientos generales de su mandato en ciernes, proyectos en curso y sueños para una posteridad solidaria.

por Alejandro Galay / Fotos: Pablo Fornara (INAES)

 

Uno de sus proyectos es el de poder adquirir la capacidad de medición exacta o más o menos aproximada de la incidencia de la ESS en el PBI. ¿Esto sigue en pie?

-La palabra “Estadística” viene del mismo origen que “Estado”. Y por ende, un Estado que no puede medir bien estadísticamente es un Estado que no tiene total conocimiento sobre el impacto de sus políticas. En materia de Economía Social, las estadísticas digamos que no están del todo elaboradas; se dice que la incidencia sobre el total del PBI es del 10%, pero no está rigurosamente medido, puede ser un poco más o un poco menos, según el cálculo. Nosotros creemos que uno de los ejes estratégicos de la nueva gestión debe ser un verdadero monitoreo de la Economía social para conocer su impacto no solo en el producto bruto, que es un número muy frío, sino también en otros aspectos. Se trata de elaborar una serie de indicadores para medir el bienestar de nuestro pueblo, la generación de valores, la distribución territorial y de ingreso, trabajo, etc. ¿Cuánto vale el esfuerzo de organización de una entidad?

 

“Uno de los ejes estratégicos de la nueva gestión debe ser un verdadero monitoreo de la Economía Social para conocer su impacto no solo en el producto bruto, que es un número muy frío, sino también en otros aspectos”

 

Hay también componentes simbólicos y culturales.

-Sí. A nosotros nos dolió, por ejemplo, cuando apareció este chico de Moreno, Brian, en una nota donde fue estigmatizado por la gorra que tenía, y que después se entrevistó con el presidente Alberto Fernández. Cuando salió del encuentro, le preguntaron qué sueño tenía, y él contestó que su sueño era dejar de estar en la cooperativa de la que formaba parte para tener un trabajo formal. Entonces, fijémonos qué mal conceptuado que está el trabajo cooperativo en algunos casos, donde se lo ve como un empleo disfrazado, informal o un subempleo, en fin, la idea de que estar en una cooperativa es una suerte de degradación laboral, cuando en verdad tendría que ser un gran orgullo, y que la persona se vea como lo que es: alguien dueño de su trabajo y que no depende de ningún patrón. En realidad, Brian es dueño de su emprendimiento. Hay sectores en donde no está jerarquizado esto de ser parte de una cooperativa o de una mutual. Tenemos que trabajar en esas cosas.

 

Eso sería en lo concreto de los números y asimismo en lo abstracto de la cultura y su imaginario.

-Con respecto a eso, estamos trabajando en hacer un convenio con una universidad, donde ya están haciendo estadísticas sociales. Y de ir también a un convenio con el INDEC. Otra opción que manejamos es la de tener aquí en el propio INAES un sistema de estadísticas. Lo estamos debatiendo.

 

“Tenemos que buscar que el sector se financie con la propias mutuales y cooperativas.  Ver cómo se alinean más con la producción y el desarrollo regional y local”

 

¿Cuáles son, grosso modo, los cambios y continuidades con respecto a la gestión anterior de Marcelo Collomb?

-La gestión anterior se enfrentó a un gobierno que tenía una idea contraria a la Economía Social y Solidaria (ESS), por lo cual esta área estaba minimizada. No hablo de cuestiones partidarias. Me refiero a lo que podríamos llamar la visión del liberalismo, basada únicamente en el mercado, el esfuerzo individual y la meritocracia. En cuanto a su gestión en el organismo, puedo defender algunas cosas. Para nosotros ahora es distinto, yo tengo la suerte de tener arriba a otro gobierno donde el asociativismo es un tópico central en esta nueva estructura y en el ideario del presidente, que ya manifestó que va a dar impulso a la ESS. Ya vemos además declaraciones de ministros en el ámbito de obras públicas y vivienda. Por lo tanto, el contexto es otro, y la idea y la propuesta es que la ESS avance y que el Estado sea su aliado.

¿Cómo se instrumenta esa alianza?

-Bueno, en principio hemos identificado muchas áreas en las cuales la ESS puede ayudar al Estado. A saber: hábitat y vivienda; programa alimentario en pos del hambre cero, donde ya me reuní con Victoria Tolosa Paz; microcrédito y crédito popular por medio de sistemas no bancarios; energía; telecomunicaciones y red digital; salud; reciclado de residuos urbanos; economía del cuidado para personas mayores y discapacitados; reinserción laboral de expresidiarios, que es un verdadero drama social porque los antecedentes les impiden conseguir trabajo y eso hace que vuelvan al delito; transporte y logística, algo esencial en un país que necesita bajar los costos con economía colaborativa e “intermodalismo”, que es la forma adecuada de hacerlo; turismo social; empresas incubadoras de tecnología (a fin de mes vamos a Sunchales a ver la experiencia de SanCor); trabajo con pueblos originarios; comunicación, etc. En todas esas áreas vamos a trabajar en el desarrollo de políticas públicas y su implementación.

 

“Las mesas del asociativismo son la territorialidad del INAES… Promoveremos los encuentros y las entidades libremente verán qué tipos de relaciones establecen”

 

Usted se ha especializado en el ámbito de finanzas y regímenes monetarios, y ha mencionado en más de una oportunidad el proyecto de una eventual “criptomoneda” o moneda propia para el sector. ¿Sigue estando eso entre sus planes?

-Vivimos una revolución tecnológica y eso hace que nuestra vida cambie sustancialmente en lo social, cultural y económico también. Yo vengo estudiando desde hace mucho el tema monetario y financiero y en la Argentina aún hay un sistema monetario del siglo diecinueve y ya estamos en el veintiuno, donde hay otras tecnologías. Pero todo eso va a tardar. Hoy están muy en boga las fintech, estas nuevas empresas tecnológicas financieras; hubo recientemente una resolución del Banco Central al respecto, que la vamos a estudiar. Yo diría que más allá de las criptomonedas, que no sería hoy el punto de discusión en la Argentina, más que nada lo que tenemos que ver es cómo el sistema mutual de ayuda económica y el de cooperativa de crédito se alinean más con la producción y el desarrollo regional y local, y dejan de ser un apéndice o engranaje más del sistema bancario y financiero, que están más vinculados a la financiación de consumo por tarjeta de crédito y demás. Lo que tenemos que hacer es buscar que el sector se financie con la propias mutuales y cooperativas, a eso hay que apuntar. Esto requiere desarrollar una territorialidad, que las estamos empezando a construir.

 

¿Ahí entrarían las denominadas “mesas de asociatividad”?

– Claro. La mesa del asociativismo es la territorialidad del INAES. Cuando decimos que hay que sacar el INAES a la calle, nos referimos al territorio, que son los municipios. En más de dos mil doscientos municipios hay una cooperativa o una mutual, extendidas en toda la geografía nacional. El punto es que hay que juntar en cada mesa de cada municipio a las cooperativas, las mutuales, las organizaciones sociales, los sindicatos y los clubes, es decir, todas las asociaciones sin fines de lucro. ¿Para qué? Para que se conozcan y puedan vincularse. El INAES será nada más que el promotor de esos encuentros, su impulsor. Después, ellos libremente verán qué tipos de relaciones voluntarias establecen.

 

Han funcionado en general como compartimentos estancos

– Siempre estuvieron separados, cada uno en lo suyo. Ahora nuestro objetivo es promover el vínculo con el fin de que se conozcan y dialoguen. En cuanto al vínculo, lo que deben preguntarse los actores es qué pueden aportar a los otros y qué podrían hacer con el otro. Por ejemplo: ¿un club deportivo no puede mandar a comprar las camisetas deportivas a una cooperativa textil? ¿O una mutual de ayuda económica financiar un proyecto cooperativo? ¿O un club ofrecer sus instalaciones para una organización social? ¿Las cooperativas de alimentos no le pueden vender a los sindicatos, y estos a su vez hacer una mutual para mejorar la condición sanitaria de sus miembros? Nosotros solo promovemos. Queremos que se conozcan, que empiece el diálogo y el intercambio, enfocando la prioridad en servicios para ancianos, discapacitados y niños en los pueblos. Todo pasa por organizarnos social y territorialmente.

 

¿Cómo se organiza eso desde el INAES, atendiendo a la multiplicidad de espacios?

– Primero convocamos al Municipio, o sea al intendente. Y si no será la propia comunidad organizada. Nosotros podemos capacitar pero no podemos tener una persona por cada municipio. Lo que el INAES hará es nada más que ser lo que en química se llama un catalizador, que es el que produce la unión entre elementos dispersos.

 

¿Cómo se integrarían los clubes bajo esta órbita?

– Quiero aclarar que nosotros no vamos a meternos donde no nos corresponde. Cada club tiene una temática particular. Si es un club deportivo, trataremos de buscar con el ministro de Deportes cómo involucrarnos. Si el club es de cultura, buscaremos acordar con el ministro de Cultura. Y si es de ciencia, se sigue la misma lógica. Los clubes tienen distintas temáticas pero todos poseen una en común, que es la búsqueda para mejorar su organización interna, administración y su gestión, y en eso ya estamos trabajando con la UNTREF en un convenio para hacer capacitaciones. Buscamos que el INAES sea un respaldo a los dirigentes de clubes brindándoles capacitación.

¿Puede mencionar cuáles son los objetivos prioritarios de su gestión de acá al 2023?

– Diría cuatro grandes objetivos. Primero: que la ESS sea un actor cada vez más relevante en el aspecto productivo, esto es ampliar la capacidad productiva a partir de una mayor incorporación del sector en la economía total, donde se vuelva un verdadero protagonista junto al Estado y al sector privado. Segundo: que la nación, las provincias y los municipios encuentren al sector de la ESS como un gran aliado en sus políticas públicas, fundamentalmente en esas áreas que cité antes. Tercero: el desarrollo de las mesas de asociativismo en la mayor cantidad de municipios posibles, eso es coordinación y orden más que recursos; el punto central es organizar la confianza. Cuanta más confianza organizás, más tenés. Nuestro insumo principal es la confianza, y con ella la posibilidad de reproducirla y multiplicarla. Cuarto: la construcción de un sistema de estadística y monitoreo que haga más confiables a nuestros números.

 

¿Algo más que quiera destacar?

– Por último, todo nuestro trabajo, cabe aclarar, estará bajo el marco conceptual de la igualdad de género, que es un tema importantísimo.

 

Mundo Mutual agradece muy especialmente la colaboración de Norma Tarzi (responsable de Prensa del INAES) y a Pablo Fornara (Prensa INAES).